Perder a un ser querido es uno de los momentos más complicados de la vida de cualquier persona, por el impacto emocional y también por los trámites posteriores. Uno de los primeros pasos en este proceso es obtener el Certificado de Últimas Voluntades, un documento clave que permite conocer si el fallecido dejó testamento, lo cual facilita este proceso y la distribución de su patrimonio.
A continuación, explicamos qué hacer después de las últimas voluntades, desde la obtención de documentos hasta la gestión de la herencia, para que puedas gestionar este proceso de la manera más clara posible.
El testamento es el documento legal en el que una persona expresa su voluntad sobre cómo desea que se repartan sus bienes tras su fallecimiento. En él se detallan cuáles han sido sus deseos de reparto de patrimonio y bienes.
El testamento permite evitar conflictos entre herederos y agilizar el proceso de reparto de bienes. Existen varios tipos, aunque los más comunes en España son:
Cuando una persona fallece sin testamento, la herencia se rige por las normas del Código Civil, distribuyendo los bienes entre los herederos legales según un orden de prioridad.
Importancia de un testamento
Tener un testamento facilita la tramitación de la herencia y evita posibles disputas familiares. Además, permite planificar la distribución del patrimonio de forma equitativa y en función de los deseos del testador.
Para garantizar la tranquilidad económica de los herederos, muchas personas optan por complementar la planificación con un seguro de vida Completo Vida, que ofrece protección financiera en momentos clave.
Una vez producido el fallecimiento, es necesario seguir una serie de pasos para iniciar el proceso sucesorio.
El Certificado de Últimas Voluntades es un documento imprescindible que confirma si la persona fallecida dejó testamento y, en caso afirmativo, ante qué notario se encuentra registrado.
Para solicitarlo, se requiere:
Este documento se puede obtener presencialmente en el Ministerio de Justicia o de forma telemática.
Una vez localizado el testamento, se debe informar a los herederos y solicitar una copia autorizada en la notaría correspondiente.
En caso de que no exista testamento, se deberá realizar una declaración de herederos ante notario o, si hay conflictos, a través de un procedimiento judicial.
En este punto, es recomendable contar con asesoramiento especializado para evitar errores en la tramitación. Es muy importante informarse sobre todas las cuestiones relacionadas con la herencia, como la aceptación de herencia, durante el proceso.
Una vez que se ha comprobado que toda la documentación está en regla, cómo hemos visto anteriormente, se puede proceder a la aceptación y reparto de los bienes.
Antes de repartir la herencia, es fundamental realizar un inventario detallado del patrimonio del fallecido, que puede incluir:
Si la herencia incluye deudas, los herederos tienen varias opciones:
Una vez identificado el patrimonio, se realiza la partición de la herencia. Este proceso puede llevarse a cabo de dos maneras:
Para formalizar la adjudicación, es necesario firmar la escritura de partición ante notario y liquidar los impuestos correspondientes, como el Impuesto de Sucesiones y Donaciones.
Si la herencia incluye inmuebles, también se debe actualizar la titularidad en el Registro de la Propiedad.
Cuando se heredan bienes importantes, contar con un respaldo económico adicional, como el seguro de vida Extra Vida, puede proporcionar estabilidad financiera a los beneficiarios y ayudarles a afrontar los gastos asociados a la sucesión.
Después de obtener el Certificado de Últimas Voluntades, el siguiente paso es gestionar la herencia siguiendo un procedimiento ordenado que garantice la correcta distribución del patrimonio. Siguiendo los pasos que hemos detallado y contando con el asesoramiento adecuado, la gestión de la herencia puede llevarse a cabo de una manera más sencilla, teniendo en cuenta la complicación emocional del proceso.
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